Admito que, a menudo, preferiría ser cualquier otra persona.?Esas, las que me cruzo en la calle, las que parecen tranquilas,?lineales, serenas, sencillas… Cualquiera. Y no este yo, que ostenta un cuerpo conformado por hilos infinitos, que se enredan dando formas, que se agarran dónde pueden. Se sueltan cuando quieren. Se mezclan y reorganizan a su voluntad.?Y no siempre del mismo […]
